Sacarse la mufa

Segunda fecha de la temporada, y en esta ocasión volvimos a enfrentar a Legionarios, luego de la victoria en pretemporada por 26 a 6. Tiburones buscó repetir el marcador y lo consiguió luego de remontar un sorpresivo comienzo del conjunto dorado, que en breves minutos abrió el marcador tras una gran serie ofensiva terrestre y un touchdown aéreo cuyo punto extra no pudo ser convertido.

Tiburones recuperó rápidamente terreno con grandes acarreos de Juan Calvete y Augusto Bazán, y sería el primero quien finalmente llegaría a la zona de anotación por la vía terrestre. El punto extra los ponía a favor 7 a 6.

La defensiva puso mucha presión sobre el pocket del QB de Legionarios, con grandes cargas por parte de Blas Lux y Nicolás Lange, que se llevaron la ovación del sideline a lo largo del partido. Pero el juego aéreo también le era elusivo al brazo de Allan Kotliar, quien no lograba conectar con sus receptores. Pero la persistencia dió resultado, alcanzando el touchdown con Mariano Smilasky para llevar el contador 14 a 6 luego del punto extra.

Ya comenzada la segunda mitad y con el sol bajo, Tiburones avanzaba con seguridad por la vía terrestre, sin alcanzar la meta. Legionarios logró posicionarse cerca de la zona de anotación roja y Tiburones aguantó todo lo que pudo, hasta que con un pase englobado lograron anotar y pusieron el marcador 14-12. El intento de dos puntos para empate falló, por lo que Tiburones conservó la delantera por un estrecho margen.

El último cuarto aconteció con sucesivas entregas de balón por parte de los dos conjuntos, que tenían grandes problemas en convertir el tercer intento. No fue hasta que un fumble recuperado por Blas Lux posicionó al conjunto escualo cerca de la zona de anotación, en la que el QB colorado intentó repetir el touchdown por vía terrestre del partido anterior. Sucesivos acarreos finalizaron en un touchdown aéreo con Mariano Smilasky a la cabeza, cerrando el marcador en 20-12 a favor de Tiburones.

El resultado no se asemejó al de la pretemporada, en el sentido que no se trató de una victoria holgada. El equipo esperaba tener un mayor control del contador, pero el rival le presentó batalla. El juego aéreo sólo funcionó en los momentos clave, teniendo que apoyarse en sucesivos acarreos. La falta de alternativas fue quizás lo que no permitió acceder a una mayor diferencia en la pizarra. Pero lo importante fue llevarse la primera victoria de la temporada , sacarse la mufa y ganarse una semana de descanso bien merecida, para poder mentalizarse en su próximo rival: Corsarios.

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